La investigación parte del problema actual de la desigualdad digital que reproduce nuevas formas de discriminación estructural. El estudio identificó que la internet, como eje de la vida contemporánea, redefine el ejercicio de los derechos fundamentales. Por tanto, el objetivo fue analizar cómo el principio de igualdad y no discriminación se reconfiguró en la era digital mediante la metáfora interpretativa de La metamorfosis de Kafka. El trabajo adopta un enfoque analítico-comparativo y cualitativo que combina el análisis textual y jurídico de la obra de Kafka sobre igualdad digital. Además, se emplea un método interpretativo-hermenéutico oritentado a identificar nuevas dimensiones de discriminación digital. El estudio halló que la digitalización, lejos de eliminar desigualdades, profundizó la exclusión de grupos vulnerables como personas mayores, mujeres y comunidades rurales. Las políticas públicas y regulaciones existentes fueron insuficientes para garantizar un acceso equitativo y un "mínimo digital" de derechos. El Derecho reaccionó con lentitud ante las transformaciones tecnológicas, limitando su capacidad protectora. El trabajo sostiene que la igualdad digital requiere un enfoque jurídico adaptativo, capaz de anticipar las consecuencias de la tecnología. Por ello, la necesidad de proponer consolidar un "mínimo digital" que asegure acceso, alfabetización y participación efectiva. La metamorfosis jurídica consiste en asumir que la exclusión digital es estructural y que la verdadera justicia en la era tecnológica implica pertenecer, no solo conectarse.